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F1: Horner mencionó que Jos Verstappen nunca fue su mayor admirador
El exdirector de Red Bull Racing en la F1, Christian Horner, rompió el silencio y se refirió a la compleja relación que mantuvo con el padre de Max Verstappen, tras su salida de la escudería. El británico dejó claro que nunca tuvo inconvenientes con el actual piloto de Red Bull y que cualquier diferencia se dio exclusivamente en el plano directivo.
En el vertiginoso mundo de la F1, el éxito en la pista no siempre es sinónimo de armonía en los garajes. Christian Horner, el ex jefe de filas de Red Bull Racing, ha vuelto a agitar las aguas del paddock al admitir abiertamente que Jos Verstappen, padre de la estrella del equipo, nunca fue precisamente su mayor simpatizante. Esta declaración, cargada de una diplomacia punzante, pone de relieve las grietas de una relación terminó mal tras varios años de carrera.
Una fractura con raíces profundas
La tensión entre Horner y el mayor de los Verstappen no es un fenómeno reciente en la F1. Desde que Max Verstappen ingresó a la órbita de Red Bull en 2014, su padre ha mantenido una vigilancia feroz sobre cada movimiento estratégico de la escudería. Como ex piloto de la máxima categoría, Jos posee un conocimiento técnico que utiliza para presionar cuando considera que el entorno del equipo puede comprometer el rendimiento de su hijo.
Esta dinámica ha generó choques constantes. Mientras que Horner priorizaba la estabilidad institucional para el equipo en la F1, junto a la gestión global de la marca, Jos Verstappen actuaba como un agente externo cuya única prioridad era el blindaje deportivo de Max. Esta divergencia de objetivos convirtió las reuniones de equipo en escenarios de alta presión política. (donde finalmente Horner terminó saliendo).
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El terremoto de 2024 y sus réplicas
Para entender el calado de las palabras de Horner actualmente, es necesario retroceder a la F1 del 2024, uno de los años más turbulentos para la estructura de Milton Keynes. En aquel periodo, una crisis de liderazgo ya había puesto en duda la continuidad del directivo británico. Fue en ese momento cuando Jos Verstappen lanzó sus críticas más feroces, sugiriendo que la permanencia de Horner podría “hacer explotar” al equipo si no se resolvían los conflictos internos.
Hoy, las declaraciones de Horner (tras casi un año de su salida) parecen una respuesta tardía pero calculada. Al reconocer que Jos “nunca fue su mayor admirador”, el británico intenta normalizar la situación, desplazando el conflicto del plano institucional al personal, tratando de encapsularlo como una simple diferencia de caracteres.
El factor Max: el eje de la discordia
En el centro de esta pugna se encuentra el piloto más dominante de la era actual. Max Verstappen ha sido el arquitecto de una época dorada para Red Bull, superando incluso los registros de la era de Sebastian Vettel.
Hasta ahora, el tetracampeón ha logrado mantener una neutralidad envidiable. Incluso ahora que el mismo Cristian lo mencionó aclarando que el piloto no habría sido culpable de su salida en el equipo. Respaldando así la buena relación que siempre tuvo con Max.
¿Peligra la hegemonía de Red Bull?
A pesar de los roces, los números respaldan la gestión de Horner (durante el tiempo que estuvo en Red Bull). Bajo su mando, la escudería ha facturó miles de millones de dólares. No obstante, el fantasma de una posible salida de Max Verstappen hacia competidores como Mercedes se mantiene siempre latente, aunque Cristian Horner y Helmut Marko ya no estén.
Al admitir la falta de afinidad con Jos, el ex jefe de equipo lanza estas declaraciones que le ponen más picante a Drive to Survive, antes de que empiece la temporada 2026.
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Un equilibrio frágil
Ahora sin Horner en la temporada 2026, con nuevas unidades de potencia y reglamentos en juego, la unidad del nuevo equipo será tan determinante como la relación de compresión de sus motores. Aparentemente Laurent Mekies si lleva una mejor relación con los Verstappen, por lo que el dominio de la bebida energética podría volver este año, aunque el reto es más difícil.
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