El niño de 12 años no solo es dueño de un Lamborghini Aventador, sino que también tiene a su nombre un Bentley y una lujosa mansión.
Los logos de las marcas automotrices más legendarias narran historias que reflejan su legado.
James Rodríguez sorprende con su increíble patrulla de carros superdeportivos bajo su garaje.