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El respaldo de los carros de segunda en Colombia y cómo acceder a los beneficios
Ante el crecimiento del 16% en el mercado de carros de segunda mano, hay empresas que ofrecen garantías extendidas que cubren fallos mecánicos y electrónicos, buscando equiparar la seguridad de un usado a la de un 0km.
En Colombia, el mercado de vehículos usados es el verdadero motor que mueve al sector automotor. Sin embargo, para muchos compradores, adquirir un “segundazo” sigue siendo una lotería donde el premio puede ser un buen carro o una costosa visita al taller. Para mitigar esta incertidumbre, GarantiPLUS Latam ha fortalecido su presencia en el país con una propuesta clara: eliminar el riesgo de la ecuación mediante garantías extendidas profesionales.
Esta iniciativa llega en un momento crucial. Según cifras de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), durante el primer semestre de 2025 se realizaron 485.156 traspasos, lo que representa un incremento del 16,1% frente al mismo periodo del año anterior. La demanda existe, pero la confianza necesitaba un refuerzo.
Cobertura integral: Más allá del motor
La propuesta de la compañía no se limita a asegurar que el carro prenda. Su modelo de garantía extendida abarca averías mecánicas, eléctricas y electrónicas. Esto es fundamental en los vehículos modernos, donde un fallo en un sensor o en la centralita puede ser tan costoso como una reparación de culata.
El objetivo es transformar la percepción del comprador. Al contar con un respaldo formal, el usuario deja de depender de la “palabra del vendedor” para apoyarse en un contrato de servicio que protege su inversión ante imprevistos técnicos, tal como sucedería al sacar un vehículo nuevo de la vitrina.
Profesionalización del sector
“Nuestro objetivo es que los colombianos se sientan seguros al comprar un auto usado. Con GarantiPLUS Latam, los conductores cuentan con la protección y el acompañamiento que normalmente sólo ofrecen los autos nuevos”, explica Juliana Londoño Gaviria, Country Manager HUB Centro de la firma.
Esta herramienta no solo beneficia al conductor particular. Para los concesionarios y compraventas, ofrecer un vehículo con garantía extendida se convierte en un diferenciador de transparencia y calidad, ayudando a formalizar un mercado que históricamente ha luchado contra la informalidad y la desconfianza.
Un aliado ante el desgaste
En un país con una topografía exigente y un parque automotor en crecimiento, la durabilidad es una preocupación constante. Servicios como este permiten que el propietario transfiera el riesgo financiero de las reparaciones futuras, garantizando que su movilidad no se vea afectada por el desgaste natural de la máquina.
Con esta apuesta, la compra de un usado en Colombia empieza a dejar de ser un acto de fe para convertirse en una transacción respaldada y segura.
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