NOTICIAS
Caninos en operativos de tránsito: qué puede exigir la autoridad y qué debe cumplir el conductor
La Ley 2454 de 2025 modifica el Código de Tránsito. Negarse a silenciar el vehículo durante una inspección que incluya caninos ahora cuesta más de medio millón.
Encontrarse con un puesto de control policial que incluye unidades de caninos antinarcóticos o antiexplosivos es una situación común en las carreteras colombianas. Hasta hace poco, el protocolo era estándar: detenerse y esperar. Sin embargo, con la entrada en vigencia de la Ley 2454 de 2025, las reglas del juego han cambiado en favor del bienestar animal y la seguridad operativa.
Esta nueva normativa ha introducido una modificación directa al Código Nacional de Tránsito, creando una obligación específica para el conductor: si un canino va a inspeccionar su carro, el motor debe estar apagado. Ignorar esta instrucción ya no es una falta de cortesía, es una infracción tipificada que se castiga con comparendo.
- Le puede interesar: Las manijas de los nuevos carros chinos cambiarán: ya no serán ocultas
El motor apagado es ley
El Artículo 19 de la nueva ley es claro y no deja margen a interpretaciones. Establece que la inspección canina de cualquier vehículo debe realizarse únicamente cuando este se encuentre apagado.
La razón técnica y biológica es proteger al animal (canino). Los gases de escape (monóxido de carbono) y el ruido del motor no solo afectan la salud del canino a largo plazo, sino que interfieren con su capacidad olfativa y concentración. Por ello, la norma faculta al personal uniformado para exigir que el conductor gire la llave y corte la ignición antes de acercar al perro. Si el motor sigue encendido, la revisión legalmente no puede iniciar.
La multa C12A: $711.750 por no colaborar
Para garantizar el cumplimiento, se ha creado una nueva categoría en el catálogo de sanciones: la infracción C12A.
Esta falta se define como “No apagar el motor del vehículo para la inspección canina”. Si un conductor se niega a acatar la orden, el agente de tránsito procederá a imponer una multa de 15 salarios mínimos legales diarios vigentes (SMLDV). Para el año 2026, esto representa un golpe al bolsillo de aproximadamente $711.750.

Es importante aclarar que, aunque la multa es costosa, esta infracción específica no conlleva la inmovilización del vehículo, pero sí el reporte en el SIMIT y la obligación de pago.
- Le puede interesar: Kit obligatorio del motociclista: Tránsito exige más que solo el casco
Derechos y Deberes en el operativo
Con este marco legal, la dinámica en los retenes se ajusta:
- La Autoridad: Puede ordenarle detenerse, apagar el vehículo y descender del mismo para facilitar la labor del binomio (guía y perro).
- El Conductor: Tiene la obligación de colaborar. Sin embargo, también mantiene su derecho a verificar que el procedimiento se haga respetando la integridad de su vehículo y bajo los protocolos de seguridad vigentes.
La próxima vez que vea a un pastor alemán o un labrador acercarse a su puerta en un peaje, adelántese a la orden: apague el motor. No solo evitará una discusión costosa, sino que estará protegiendo a un agente de cuatro patas que está trabajando por su seguridad.
REVISTA TURBO

