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¿Qué accesorios deben llevar obligatoriamente los biciusuarios?: le contamos
Repasamos el marco legal de la Ley Pro Bici y el Código Nacional de Tránsito para circular con seguridad en las vías colombianas, evitando sanciones y garantizando la visibilidad técnica.
La bicicleta ha dejado de ser un elemento recreativo para convertirse en el eje articulador de la movilidad en las principales capitales de Colombia. Con una infraestructura de ciclorrutas en expansión, el “caballito de acero” reclama su espacio como un vehículo de pleno derecho. Sin embargo, esta jerarquía vial conlleva responsabilidades técnicas y normativas que muchos usuarios ignoran. No se trata solo de pedalear; se trata de cumplir con un estándar mínimo de seguridad activa que permita la convivencia con buses, carros y motocicletas.
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El respaldo legal: de la Ley 769 a la Ley Pro Bici
El comportamiento y equipamiento de los ciclistas en el país no es una sugerencia; está regido por el Código Nacional de Tránsito (Ley 769 de 2002) y ha sido potenciado por la Ley 1811 de 2016, conocida como la Ley Pro Bici. Este marco normativo busca incentivar el uso del pedal, pero establece que el ciclista, al ocupar la vía pública, debe portar elementos que faciliten su identificación y garanticen su capacidad de maniobra ante imprevistos.
Iluminación: el estándar técnico para la noche
Uno de los puntos más críticos y fiscalizados por las autoridades es el sistema lumínico. La normativa exige que toda bicicleta que circule entre las 6:00 p. m. y las 6:00 a. m., o en condiciones de baja visibilidad (como lluvia intensa o niebla), debe contar con:
- Luz blanca delantera: Un dispositivo que proyecte luz hacia el frente para iluminar el camino y advertir la presencia del ciclista a quienes vienen en sentido contrario.
- Luz roja trasera: Puede ser fija o intermitente, o en su defecto, un elemento reflectivo de color rojo que capte la luz de los vehículos que vienen detrás.
Ignorar este requisito no solo es causal de comparendo, sino que es la principal causa de atropellamientos en intersecciones urbanas durante la jornada nocturna.
Componentes de la bicicleta: frenos y alertas
La ley también especifica que el vehículo debe ser mecánicamente apto. Esto incluye la obligatoriedad de contar con un sistema de frenos en ambas ruedas. Las bicicletas de piñón fijo (fixed) que carecen de frenos convencionales están técnicamente en infracción si no cuentan con un mecanismo auxiliar.
Asimismo, es obligatorio el uso de un timbre, pito o corneta. En el entorno sonoro de la ciudad, este accesorio de seguridad activa es vital para alertar a los peatones en zonas de tráfico compartido y evitar incidentes en las esquinas ciegas de las ciclorrutas. Se suman a esto los elementos reflectivos que deben estar presentes de forma lateral (generalmente en los pedales o radios de las ruedas) para garantizar la visibilidad en 360 grados.
El casco: ¿obligación legal o recomendación técnica?
Existe un mito extendido sobre la obligatoriedad del casco para todos los ciclistas. Según la legislación actual, el uso del casco es obligatorio únicamente en dos escenarios:
- Cuando el ciclista es menor de edad.
- En eventos deportivos, competencias oficiales o entrenamientos de alto rendimiento.
Para el usuario urbano adulto, el casco no es un requisito legal que genere multa, pero desde la perspectiva de la seguridad pasiva, es un accesorio indispensable. Un impacto a solo 20 km/h puede resultar fatal sin la protección craneal adecuada.
Visibilidad personal: el escudo reflectivo
Más allá de la bicicleta, el ciclista debe portar prendas que mejoren su retrorreflexión. La ley exige el uso de chalecos, bandas o chaquetas reflectivas en el mismo horario de las luces (6:00 p. m. a 6:00 a. m.). El objetivo es que el conductor de un vehículo motorizado pueda identificar la silueta humana a una distancia mínima de 100 metros, otorgándole el tiempo necesario para reaccionar y mantener la distancia de seguridad de 1.5 metros al adelantar.
Cumplir con el kit reglamentario no debe verse como una carga burocrática, sino como una inversión en la propia integridad. En un país que busca liderar la movilidad sostenible, el ciclista debe ser el primero en dar ejemplo de cultura vial. Equipar la bicicleta con buenas luces, frenos a punto y portar elementos reflectivos es lo que transforma a un usuario de bicicleta en un actor vial respetado y seguro. Recuerde: en la vía, el accesorio más importante siempre será su visibilidad.
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