DEPORTES
Bearman, indignado con Colapinto en la F1: “Lo que hizo es inaceptable”
Semanas después del impacto de 50G en Suzuka, el piloto británico de Haas Oliver Bearman rompe el silencio y califica de “inaceptable” la maniobra defensiva del argentino, encendiendo el debate sobre la seguridad en la nueva era híbrida.
Las heridas del Gran Premio de Japón siguen abiertas, y no precisamente por el asfalto. Lo que parecía un incidente de carrera más en la mítica curva de Spoon, ha escalado a una guerra de declaraciones que pone bajo el microscopio la ética conductiva de la nueva generación de pilotos. Oliver Bearman, quien terminó en el centro médico tras un choque brutal, ha lanzado duras críticas contra Franco Colapinto, asegurando que la defensa del piloto de Alpine no solo fue agresiva, sino técnicamente peligrosa bajo los parámetros del reglamento 2026.
El impacto de los 50G: milisegundos de terror
El incidente técnico se produjo cuando Bearman intentaba un adelantamiento aprovechando un excedente de energía eléctrica en su batería. La diferencia de velocidad entre el Haas y el Alpine era de aproximadamente 50 km/h, una brecha masiva generada por el despliegue del Overtake Mode. Al llegar al punto de frenado, el monoplaza de Colapinto realizó un movimiento reactivo que obligó al británico a una maniobra evasiva desesperada, terminando con un impacto de 50G contra las protecciones.
Técnicamente, un impacto de esta magnitud pone a prueba no solo las estructuras de absorción de energía del chasis, sino la resistencia física del piloto. “Fue inaceptable”, sentenció Bearman. “Franco me vio venir por el espejo y se movió en el último momento. En esta nueva Fórmula 1, con estas diferencias de velocidad, ese tipo de reacciones pueden ser fatales”.
- Le puede interesar: F1: Kimi Antonelli conquista Japón, remontada épica y nuevo liderato mundial
La trampa de la energía: velocidad “artificial” y riesgo real
El análisis técnico sugiere que el problema tiene una raíz más profunda que el simple duelo personal. Las unidades de potencia de 2026, con su reparto 50/50 entre combustión y electricidad, crean escenarios donde un auto puede ser un “misil” y el de adelante un “obstáculo” estático si se queda sin carga (fenómeno conocido como clipping).
Esta disparidad de rendimiento en un mismo sector de la pista hace que las maniobras defensivas tradicionales sean mucho más arriesgadas. Bearman insiste en que el respeto entre compañeros de parrilla debe evolucionar a la par de la tecnología: “Si el coche de adelante se mueve de forma errática cuando el perseguidor viene con un diferencial de 50 km/h, el margen de error es inexistente”.
¿Incidente de carrera o negligencia técnica?
En el paddock, las opiniones están fracturadas. Mientras que el equipo Haas inicialmente adoptó una postura cautelosa, las recientes declaraciones de su piloto han presionado a la FIA para revisar la telemetría de Alpine. Por su parte, el entorno de Franco Colapinto defiende que el argentino simplemente mantuvo su trazada y que la diferencia de velocidad, al ser un producto del reglamento, no debería castigar al piloto que defiende.

Varios ex pilotos y comisarios técnicos señalan que lo ocurrido en Suzuka era previsible. El diseño de las actuales baterías de litio y la gestión del MGU-K fomentan estos encuentros asimétricos. La gran pregunta que queda en el aire es si Colapinto infringió la regla de “un solo movimiento” o si Bearman subestimó la capacidad de defensa del A526.
La polémica entre Bearman y Colapinto es el síntoma de una Fórmula 1 que aún está ajustando sus leyes de convivencia. Más allá de la culpabilidad individual, el accidente es un llamado de atención para los directores de carrera. No se puede exigir una competición al límite si la tecnología crea diferencias de velocidad que los reflejos humanos apenas pueden procesar.
Miami será el escenario donde ambos pilotos se vean las caras nuevamente, y la FIA deberá dejar claro si la agresividad de Colapinto es el nuevo estándar o si, como dice Bearman, hay líneas rojas que no se deben cruzar por la seguridad de todos.
REVISTA TURBO

