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Por qué BYD se convirtió en una marca clave en Colombia: el Seagull uno de los favoritos
Con un crecimiento del 120% en el segmento, la marca china BYD consolida su hegemonía. Analizamos el fenómeno del Seagull, el compacto que se convirtió en la referencia urbana de 2025.
Si el 2024 fue el año del despertar eléctrico, el 2025 ha sido el de la consolidación absoluta, y tiene un nombre propio: BYD. La marca china ha dejado de ser una alternativa exótica para convertirse en el estándar del mercado colombiano. Las cifras del RUNT son contundentes: entre enero y noviembre se han matriculado más de 16.000 vehículos eléctricos nuevos, registrando un crecimiento histórico superior al 120%.
Lo más impresionante no es solo el volumen, sino la concentración de poder. BYD ha capturado más del 50% de la cuota de mercado, superando con holgura a competidores tradicionales como Chevrolet, Kia o Volvo. Detrás de este éxito hay una estrategia agresiva de portafolio liderada por Motorysa, pero sobre todo, dos productos estrella: el SUV Yuan Up y el pequeño gigante urbano, el BYD Seagull.
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El fenómeno Seagull: La democratización del EV
Aunque el Yuan Up ostenta la corona del más vendido, el Seagull (Gaviota) es el modelo que ha transformado la percepción del carro eléctrico de entrada. En septiembre de 2025, este hatchback logró casi 2.000 matrículas, posicionándose como la segunda opción favorita de los colombianos.
¿Su secreto? Una relación costo-beneficio difícil de batir. Construido sobre la e-Platform 3.0 (la misma arquitectura de modelos superiores), el Seagull ofrece tecnología de punta en un empaque de 3,78 metros de largo, ideal para sortear el caos vehicular de Bogotá o Medellín con un radio de giro de apenas 4,95 metros.
Ficha técnica: ¿Qué ofrece por su precio?
Bajo el capó, el Seagull monta un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes que entrega 75 caballos de fuerza (55 kW) y 135 Nm de torque inmediatos. Aunque no es un deportivo (hace el 0-50 km/h en 4,9 segundos), su respuesta es más que suficiente para la agilidad urbana, alcanzando una velocidad tope de 130 km/h.
El corazón de la propuesta son sus baterías Blade (LFP), reconocidas por su seguridad y durabilidad. Se ofrece en dos sabores:
- Versión 300: Batería de 30.08 kWh con 305 km de autonomía (ciclo CLTC).
- Versión 400: Batería de 38.88 kWh que estira el rango hasta los 405 km.
Un punto crítico para el usuario es la recarga: admite carga rápida DC (hasta 40 kW), permitiendo pasar del 30% al 80% en aproximadamente 30 minutos, eliminando el miedo a quedarse sin energía en medio de una jornada larga.
Interior: Pantallas que giran y conectividad
Adentro, BYD no escatima en su sello de identidad. El tablero está dominado por una pantalla táctil giratoria de 10,1 pulgadas con el sistema inteligente DiLink. Dependiendo de la versión, ofrece cargador inalámbrico, conectividad total y el asistente de voz “Hi BYD”.
En seguridad, el chasis utiliza acero de alta resistencia y equipa 4 airbags y control de estabilidad (ESP), cumpliendo con los estándares que exige el consumidor moderno, alejándose de la imagen de fragilidad de los antiguos “city cars”.
El veredicto del mercado
La estrategia de BYD ha sido clara: inundar cada segmento con una opción competitiva. El éxito del Seagull demuestra que el conductor colombiano está listo para la transición energética cuando el producto ofrece garantías, diseño y respaldo.
Con una red de posventa en expansión y beneficios tributarios vigentes, BYD cierra el 2025 no solo como líder en ventas, sino como la marca que definió cómo se mueve Colombia en la era eléctrica.
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