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¿Quiere comprar un carro en subasta? siga estos pasos para que no se pierda
El mercado de vehículos usados continúa su expansión en el país, y las subastas digitales emergen como una alternativa relevante. Conozca los aspectos fundamentales antes de participar y cómo proteger su inversión.
La dinámica de adquisición de vehículos en Colombia ha evolucionado notablemente, con un creciente protagonismo de los canales digitales y las plataformas de subastas. Este cambio se hace especialmente evidente en el sector automotor, donde las preferencias de los consumidores muestran una clara inclinación hacia opciones más asequibles y el mercado de segunda mano.
Un mercado en auge: el vehículo usado y su rol en las subastas
Cifras de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (ANDEMOS) indican que en 2024 se transaron 926.000 vehículos usados en Colombia, un 1,7 % más que en 2023. Este volumen es 4,6 veces superior al de las ventas de vehículos nuevos, lo que subraya la relevancia de este segmento. Esta tendencia impacta directamente el sector de subastas de activos, donde, según datos de operadores relevantes del mercado como Superbid Colombia, los vehículos representan el 79,2 % del total de lotes vendidos en plataformas digitales, superando a otras categorías como camiones o maquinaria.
Geográficamente, Bogotá concentra la mayor parte de los compradores (42,8 %), seguida por Antioquia (13,7 %) y Valle del Cauca (10,3 %). Helena Balcázar, gerente de dicha plataforma, señala la importancia de “permear todo el territorio nacional con una cultura de subastas basada en la confianza: sin fraudes, transparencia y con respaldo tecnológico”.
El volumen de negocio también es significativo: hasta abril de 2025, las subastas de vehículos usados en el país acumularon ventas por $91 mil millones. Estos números posicionan a Colombia como el segundo mercado más dinámico de Latinoamérica en este ámbito, después de Brasil. Proyecciones de la industria para el cierre del primer semestre de 2025 apuntan a un crecimiento en la comercialización de vehículos subastados de un 30 % más respecto al mismo periodo del año anterior.
Ante este escenario, es fundamental que los interesados se aproximen a las subastas con conocimiento. A continuación, se presentan aspectos clave para una participación exitosa y segura:
1. El Proceso Inicial: Inscripción y familiarización
Generalmente, la participación en subastas de vehículos se realiza de forma 100 % digital. El primer paso suele ser un registro gratuito en la plataforma de subastas de elección, donde el usuario proporciona sus datos y acepta los términos del servicio. Una vez inscrito, se pueden consultar las subastas activas, utilizando filtros por tipo de vehículo, ubicación, origen del vendedor (aseguradoras, entidades financieras, empresas de renting) y fechas de cierre. Es importante verificar si se requiere una habilitación previa mediante un depósito en garantía reembolsable, según las condiciones particulares de cada evento. Antes de ofertar, es crucial revisar en detalle la ficha técnica del vehículo, la galería fotográfica e informes disponibles. En algunos casos, se ofrece la posibilidad de una inspección presencial.
2. Análisis Previo a la Oferta: Información es poder
Antes de comprometerse con una puja, una investigación exhaustiva es vital. Se debe estudiar la ficha técnica completa (marca, modelo, año, motorización, tipo de combustible), evaluar el estado general del vehículo –especialmente si ha tenido daños o proviene de una aseguradora– y considerar el kilometraje como un indicador del uso y posible desgaste. Si la opción de visita presencial está disponible, es altamente recomendable aprovecharla. Adicionalmente, se deben revisar con atención las condiciones particulares de la subasta, como los plazos de entrega, la ubicación física del activo y los trámites administrativos posteriores.
3. Definición del Presupuesto: Racionalidad ante la emoción
Establecer un presupuesto realista es un paso fundamental para evitar decisiones impulsivas. Se aconseja realizar un cálculo integral que considere no solo el valor de adjudicación, sino también impuestos, costos de traspaso, SOAT, revisión técnico-mecánica, matrícula, transporte y eventuales reparaciones. Con base en este análisis, se debe fijar un límite máximo de inversión y adherirse a él. Las subastas pueden generar un ambiente competitivo, pero es crucial mantener una perspectiva racional y tratar la adquisición como una inversión. Consultar precios de referencia en guías especializadas o portales del sector puede ayudar a establecer parámetros objetivos.
4. Estrategias de Puja: Observación y control
Al momento de ofertar, una estrategia bien pensada puede influir en el resultado. Es recomendable observar el comportamiento de la subasta, ya que la actividad tiende a intensificarse en las etapas finales. Algunos participantes optan por ofertar desde el inicio, mientras otros prefieren esperar. Lo esencial es no dejarse llevar por la emoción de la competencia hasta el punto de superar el presupuesto definido. Muchas plataformas extienden automáticamente el tiempo de cierre si se reciben ofertas en los últimos minutos, lo que brinda una oportunidad para reaccionar de manera meditada. Si la oferta resulta ser la más alta y supera el valor mínimo establecido, la adjudicación es directa. En casos donde la oferta queda en valor condicional, existe una posibilidad considerable (reportada en torno al 60 % por algunos operadores) de que sea aprobada tras una negociación.
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5. Etapa Posterior a la Adjudicación: Pago, trámites y seguridad
Una vez que se gana una subasta, el comprador recibe una notificación formal con el acta de adjudicación. A partir de entonces, deberá efectuar el pago dentro de los plazos estipulados, que usualmente oscilan entre dos y tres días hábiles. Posteriormente, se inicia el proceso de legalización del traspaso vehicular, un trámite que puede tomar entre 30 y 45 días hábiles, tras lo cual se coordina la entrega del vehículo.
En materia de seguridad, es primordial recordar que no se requieren intermediarios para participar. Se debe operar exclusivamente a través de los sitios web oficiales de las plataformas de subastas, nunca realizar pagos a cuentas personales y desconfiar de ofertas de “ayuda” o gestiones paralelas ofrecidas por redes sociales o mensajería instantánea.
Diversas entidades y empresas del sector están desarrollando estrategias educativas para fortalecer la cultura de subastas en el país. Se recomienda a los interesados buscar guías y recursos informativos en los portales de los operadores reconocidos para comprender a fondo el proceso.
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