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DEPORTES

David Alonso ya está en Colombia: el colombiano habló de su desempeño en Moto2

El piloto que representa a Colombia regresó al país tras su temporada debut en Moto2. David Alonso, nos habló de sus raíces, el drástico cambio técnico de la categoría, los consejos de su ‘ídolo’ y por qué su equipo ya lo llama “parce”.

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David Alonso ya está en Colombia el colombiano habló de su desempeño en Moto2

Hay sonrisas que desbordan el casco, y la de David Alonso es una de ellas. El piloto de 19 años, nacido en Madrid pero con el alma anclada en la tierra de su madre (Colombia), nos recibió en Bogotá con la misma frescura con la que encara las curvas en los circuitos más exigentes del mundo. Lejos de la tensión del campeonato y con la tranquilidad del deber cumplido tras su primer año en la categoría intermedia, Alonso se mostró genuino, feliz de estar en “casa” y disfrutando de lo que más le gusta del país: su gente y, por supuesto, su comida.

En una rueda de prensa cargada de emotividad, el joven prodigio del motociclismo compartió con REVISTA TURBO los detalles de una temporada de aprendizaje, su conexión inquebrantable con su equipo técnico y cómo, a pesar de las críticas externas sobre su nacionalidad, sus raíces colombianas son uno de su motor para llegar podio.

Sangre colombiana

La dualidad de su identidad es su mayor fortaleza. Alonso combina la “cabeza fría” del motociclismo europeo con el “polo a tierra” y la calidez de su herencia latina. Entre risas, compartió anécdotas sobre el choque cultural que vive a diario, heredadas de su madre, Marcela Gómez.

“Mi madre siempre me cuenta historias de cuando llegó a España. Por ejemplo, el uso de la palabra ‘regálame’. Aquí en Colombia la usamos para pedir algo que vamos a comprar, pero allá en Europa se la toman literalmente”, comentó divertido David Alonso. Esas pequeñas diferencias lingüísticas no han impedido que su identidad permee en el garaje: en su equipo ya todos le dicen con cariño “parce”, un apodo que porta con orgullo y que ha convertido en su sello personal dentro del paddock internacional.

Moto2: El salto de fe y la técnica

El 2025 no fue un año cualquiera. Pasar de Moto3 a Moto2 es, en palabras del propio David, “como todo el doble”. El cambio técnico es brutal y exige una reconfiguración mental y física total para el piloto.

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“Pasas de 250 centímetros cúbicos a 765 cc, de gestionar 60 caballos a domar 130 caballos de fuerza, y de controlar una moto de 80 kilos a una de 150 kilos“, detalló con precisión técnica. “Al principio incluso te asusta, pero poco a poco vas haciendo esa moto tuya”.

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Foto: Valentina González

Aunque terminó su año debut en la novena posición con 153 puntos, el inicio fue complejo. Sin embargo, hubo un punto de inflexión: la clasificación en el Gran Premio de las Américas, en Texas. “De repente sentí un ‘boom’ y conseguí sacarle los secretos a la moto, conducir de una manera muy diferente. Vimos una luz al final del túnel que no veíamos antes”, confesó.

Lo más especial de este proceso ha sido la lealtad. A diferencia de muchos pilotos que cambian de estructura al ascender, David Alonso subió a Moto2 con el mismo grupo de ingenieros que lo acompañó en su título de Moto3. “Es un lazo más significativo; no llegué a un equipo nuevo, todos hemos crecido ahí, aprendiendo juntos de la categoría”, explicó a Revista Turbo, valorando ese entorno tan cercano como clave para su adaptación.

Ídolos, caídas y meditación

David no olvida sus inicios ni a sus referentes. Recordó con emoción el día que conoció a Marc Márquez siendo apenas un niño; se quedó sin palabras. Años después, el múltiple campeón le daría un consejo que hoy es su mantra: “Hazle caso a tu entrenador”, (Nico Terol) quién le recuerda siempre “primero se es persona antes que piloto”.

Esa madurez se refleja en cómo afronta el riesgo. Las caídas, lejos de amedrentarlo, le han sacado “callo”. Agradece a su “ángel de la guarda” y a la tecnología de los airbags por salir ileso de accidentes fuertes, aunque admite que el dolor en las piernas a veces persiste. “Esas caídas me hacen más fuerte”, aseguró. Para él, la velocidad no es caos, es paz: “Cuando estás tan cerca del suelo, ahí realmente te sientes vivo. Es mi forma de meditación, me desconecto”.

El dulce sabor de la victoria

El camino a la cima es costoso y solitario sin respaldo. Aquí entra en juego el apoyo de la empresa privada. César Caicedo, presidente de Colombina, acompañó al piloto y recordó ante los micrófonos de REVISTA TURBO cómo la marca ha estado ligada al deporte motor desde los tiempos de Juan Pablo Montoya en la Fórmula 1 en el año 2001.

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David Alonso ya está en Colombia el colombiano habló de su desempeño en Moto2
Foto: Valentina González

“Es un honor retomar este camino apoyando a jóvenes talentos como Sebastián Montoya y ahora a David, que son grandes embajadores de Colombia”, señaló Caicedo. Para David, la conexión es literal: confesó que después de las carreras, un poco de azúcar es vital para recuperar energía, y por eso “la gloria y el triunfo le saben a Bon Bon Bum“.

Sin prisa, pero sin pausa

A pesar de haber ganado la European Talent Cup, la Red Bull Rookies Cup y el campeonato mundial de Moto3, David mantiene los pies en la tierra. Su meta es ambiciosa pero calculada: ser campeón en Moto2 antes de dar el salto a MotoGP.

“Aún le falta mucho camino por recorrer, tiene solo 19 años” mencionó Cesar Caicedo. Por ello “no se trata de quién llegue primero, sino de hacerlo a mi manera, tomándome el tiempo necesario”, concluyó Alonso. Así cerró mencionando que no corre contra el reloj de la fama, corre para construir un legado, llevando siempre a Colombia en el carenado y en el corazón.

REVISTA TURBO

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