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Así puede empezar su transición a flotas eléctricas: esto debe tener en cuenta
Ante un crecimiento del 170% en el mercado de eléctricos en Colombia, Farizon y Grupo Vardí presentan una hoja de ruta para que las empresas den el salto en flotas eléctricas sin afectar su rentabilidad.
La movilidad eléctrica en cuanto transporte, flotas y carga en Colombia ha dejado de ser un nicho experimental para convertirse en una realidad estadística y comercial. Las cifras de FENALCO y la ANDI son contundentes: entre enero y septiembre de este año se matricularon 12.366 vehículos eléctricos, lo que representa un crecimiento del 170% frente al mismo periodo de 2024.
Este auge ya no es exclusivo del conductor particular que busca evitar el pico y placa; el sector logístico ha entendido que el kilovatio es más rentable que el galón. En este contexto, Farizon, marca perteneciente a Geely Holding y representada en el país por el Grupo Vardí, ha presentado una estrategia para desmitificar la transición energética en las empresas, y se unan a estas nuevas flotas del futuro.
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Eficiencia sobre tendencia
El error más común de las compañías es ver la electrificación como un simple cambio de activos. Para Felipe Negret Hidalgo, gerente de marca para Colombia, el enfoque debe ser operativo: “En Farizon no solo hablamos de tecnología, hablamos de eficiencia. Sabemos que electrificar una flota no es cambiar un vehículo, es transformar una operación”.
Bajo esta premisa, la marca propone cinco pilares fundamentales para que los gerentes de logística tomen decisiones basadas en datos y no solo en aspiraciones ambientales.
Matemáticas que cuadran: El TCO como brújula
El primer paso es el diagnóstico. No todas las rutas son aptas para electrificarse de inmediato. El análisis de distancias y tiempos de carga es vital, especialmente en operaciones de última milla. Pero el argumento de peso es financiero: el Costo Total de Propiedad (TCO).
Según los análisis de la marca, los costos operativos de una flota eléctrica pueden ser hasta un 60% menores que los de una combustión tradicional. Con el ahorro en combustible y mantenimiento (al tener menos piezas móviles), el retorno de la inversión se estima en menos de 24 meses. Farizon ofrece herramientas de simulación para proyectar estos escenarios antes de realizar la compra.
Hardware y ecosistema: La oferta de Farizon
La teoría necesita herramientas. El portafolio que Grupo Vardí ha dispuesto para Colombia ataca tres frentes específicos:
- Van V6E: Pensada para la distribución urbana ágil.
- SuperVan: Un modelo que destaca por sus 420 km de autonomía, ideal para operaciones de alto volumen.
- Camión H9: Enfocado en rutas regionales de media distancia.

Sin embargo, el vehículo es solo una parte de la ecuación. La estrategia incluye la activación de un ecosistema que abarca desde la instalación de puntos de carga hasta software de gestión y conectividad IoT, permitiendo monitorear la flota en tiempo real.
El factor humano: La clave del éxito
La tecnología más avanzada es inútil si no se opera correctamente. El quinto paso de la guía se centra en la capacitación. Conductores y técnicos deben “reaprender” sobre conducción regenerativa y gestión de autonomía.
“Una flota eléctrica bien operada no solo reduce emisiones, también mejora la productividad y prolonga la vida útil del vehículo”, concluye Negret. Con esta propuesta integral, Farizon busca posicionarse no solo como un vendedor de camiones, sino como un consultor estratégico en un momento donde electrificarse ha pasado de ser un reto tecnológico a una decisión de negocio inteligente.
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