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Ferrari en crisis: Hamilton y Leclerc no están felices con la escudería
La falta de resultados y un monoplaza irregular ponen en duda el futuro del monegasco Charles Leclerc y la adaptación del británico, Lewis Hamilton. La presión aumenta sobre el jefe de equipo, Fred Vasseur, cuyo puesto está en entredicho en Ferrari.
Lo que prometía ser una dupla de ensueño para la temporada 2025 de la Fórmula 1 se está convirtiendo en una fuente de tensión en Maranello. Las altas expectativas puestas en el equipo Ferrari, con la llegada del siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton junto a su estrella Charles Leclerc, se han diluido tras los primeros Grandes Premios. Un monoplaza de rendimiento errático y resultados discretos han encendido las alarmas, generando un terremoto interno que amenaza con desestabilizar todo el proyecto.
Las dudas de Leclerc: ¿Un futuro lejos de Maranello?
A pesar de ser el piloto insignia de la Scuderia desde 2019, la paciencia de Charles Leclerc parece estar llegando a su límite. Según informes del prestigioso medio italiano Corriere della Sera, la confianza del monegasco en el proyecto se ha debilitado. La frustración nace de crisis recurrentes y la sensación de ver cómo pilotos más jóvenes, como Oscar Piastri en McLaren, logran en poco tiempo hitos que a él le han costado años.
El análisis de los periodistas Daniele Sparisci y Giorgio Terruzzi sugiere que, aunque no hay una decisión tomada, Leclerc contempla seriamente la posibilidad de activar cláusulas de salida en su contrato. El detonante principal serían las nuevas regulaciones técnicas de 2026, un reinicio que podría abrir puertas en equipos como Mercedes, que se rumorea podría tener una ventaja inicial con su unidad de potencia.
La respuesta del monegasco: “No pienso en dejar Ferrari”
Frente a la creciente ola de rumores, Leclerc ha salido a desmentir públicamente cualquier intención de abandonar el equipo. En declaraciones al diario L’Equipe tras su podio en el Gran Premio de España, el piloto reafirmó su lealtad, aunque reconoció la delicadeza del momento.
“Absolutamente ninguna posibilidad. Creo en el proyecto y en Fred (Vasseur). Claramente, el momento es complicado, y en tiempos como estos es fácil tener dudas, pero no estoy pensando en dejar Ferrari“, sentenció. Un mensaje que busca calmar las aguas, pero que no apaga del todo las especulaciones sobre su futuro a largo plazo.
El calvario de Hamilton: Adaptación y frustración
El terremoto en Maranello no se limita a Leclerc. La llegada de Lewis Hamilton tampoco está siendo el camino de rosas que muchos esperaban. Con solo 71 puntos acumulados en nueve Grandes Premios, el británico ha tenido serias dificultades para adaptarse al monoplaza. Sus tensas conversaciones por radio con su ingeniero de pista son un reflejo de su impotencia.
La frustración del heptacampeón alcanzó su punto álgido tras la carrera de Barcelona, la cual calificó como “la peor que había vivido nunca”. A pesar de su innegable compromiso, evidenciado en largas jornadas en la fábrica de Maranello, los resultados no llegan. La sensación premonitoria es que su sueño de conseguir un octavo título mundial vestido de rojo se aleja con cada carrera.
Fred Vasseur, en el ojo del huracán
Como es habitual en Ferrari, la responsabilidad final recae sobre el jefe de equipo. Fred Vasseur se encuentra bajo la intensa lupa de la alta dirección de la compañía, que le exige explicaciones por el decepcionante rendimiento. Se le critica internamente por una aparente falta de conocimiento profundo del ecosistema de Maranello, y su puesto podría estar en riesgo si la situación no se revierte pronto.
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Los rumores sobre su posible reemplazo no se han hecho esperar, y en el paddock ya suenan nombres tan sorprendentes como el de Christian Horner, actual jefe de Red Bull Racing, como una hipotética opción a futuro.
Aunque Ferrari ocupa el segundo lugar en el campeonato de constructores, la posición es un espejismo que no refleja la crisis interna. El Cavallino Rampante enfrenta una carrera contrarreloj no solo en la pista, sino también en sus propios garajes para evitar que su proyecto estelar se desmorone antes de despegar.
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