NOTICIAS
Infracciones de tránsito son asistidas con IA: conozca las ciudades que lo implementan
Los cinemómetros detectan cuántas personas viajan en cada vehículo, ayudan a controlar la congestión, y normativas de tránsito como el pico y placa solidario.
Una innovadora tecnología para la congestión y el tránsito ya revoluciona el control vial en Europa y podría ser una solución futura para las congestionadas vías de ciudades colombianas como Bogotá, Medellín o Cali. Se trata de los llamados ‘radares negros’, dispositivos equipados con inteligencia artificial que van más allá de controlar velocidades: pueden contar cuántas personas viajan dentro de cada vehículo.
¿Qué son exactamente los radares negros?
A diferencia de las tradicionales ‘fotomultas’ que solo detectan excesos de velocidad, estos dispositivos están diseñados específicamente para vigilar el cumplimiento de las normas de tránsito, incluso es capaz de analizar la cantidad de personas sobre el auto. Mediante un sofisticado sistema de análisis por infrarrojos y cámaras térmicas, estos radares pueden distinguir entre personas reales y maniquíes, incluso a través de ventanillas tintadas y en vehículos que circulan hasta a 130 km/h. Su tasa de error es inferior al 1%, lo que los hace prácticamente infalibles.
Experiencia europea para problemas colombianos
En Francia, estos dispositivos ya operan en ciudades como Lyon, Rennes, Estrasburgo, y próximamente en París. Allí, la infracción por circular indebidamente por carriles de alta ocupación conlleva multas de 135 euros (aproximadamente 600.000 pesos colombianos).Su implementación en Colombia podría representar una herramienta efectiva para hacer cumplir normativas de transito como el pico y placa solidario o para potenciar la creación de carriles exclusivos para vehículos compartidos, una medida que aliviaría la congestión en las principales arterias viales de nuestras ciudades.
- Le puede interesar:¿Cómo puedo apelar una fotomulta?
Un futuro posible para Colombia
Aunque por ahora estos dispositivos solo funcionan en Europa, la tecnología podría adaptarse a las necesidades de movilidad colombianas. En Bogotá, por ejemplo, el pico y placa solidario permite circular a vehículos con tres o más ocupantes, estos radares serían una solución para verificar automáticamente el cumplimiento de la norma. La adopción de esta tecnología requeriría no solo inversión en equipamiento, sino también adecuaciones normativas que permitieran el uso de estas evidencias para sancionar a los infractores. Sin embargo, su implementación podría significar un avance considerable en la gestión de la movilidad urbana en nuestras congestionadas ciudades.
REVISTA TURBO

