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Lando Norris en aprietos con McLaren: el piloto admite que otros equipos podrían superarlo
El vigente campeón del mundo de la F1, Lando Norris, reconoce que defender el título será una guerra. Señala a George Russell como su rival más peligroso y admite que McLaren debe evolucionar rápido para no ser cazado por el Red Bull de Verstappen.
Llevar el número 1 en el carenado es el máximo honor del automovilismo, pero también convierte al piloto en una diana gigante. Lando Norris, quien tocó el cielo con las manos en 2025 al coronarse campeón, ha roto el silencio previo al inicio del calendario con una dosis de realismo crudo. Lejos de la arrogancia del ganador, el piloto de McLaren admite públicamente que la supremacía de su equipo está bajo asedio y que el 2026 no será un paseo triunfal.
En declaraciones recientes, el británico ha dejado claro que la foto final del año pasado ya es historia antigua. Con el cambio de reglas y los avances vistos en pretemporada, Norris perfila una lucha cerrada donde la jerarquía de Woking ya no está garantizada.
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El radar apunta a Brackley
La preocupación de Norris tiene nombre y apellido: George Russell. “Están motivados y listos para desafiarnos”, señaló el campeón refiriéndose a Mercedes.
Esta lectura no es gratuita. Las “Flechas de Plata” han mostrado una solidez técnica en los tests invernales que asusta. Norris sabe que la fiabilidad del nuevo paquete alemán, sumada al hambre de Russell (quien busca su primer título), configura una amenaza letal. McLaren puede ser el campeón, pero Mercedes parece haber recuperado la memoria ganadora, y Lando es el primero en reconocer que pelear contra ellos será “apretado”.
La sombra de Verstappen no desaparece
Aunque el título viajó al Reino Unido, la temporada 2025 dejó lecciones dolorosas. McLaren ganó la guerra, pero perdió muchas batallas. Norris recuerda bien grandes premios como el de Estados Unidos, donde Max Verstappen y Red Bull impusieron su ley estratégica y de ritmo.
“La lucha por las victorias está lejos de ser dominada por un solo equipo”, analizó Norris. Su mensaje es una advertencia interna: si McLaren no mantiene un desarrollo agresivo del monoplaza, la consistencia de Verstappen y la reingeniería de Red Bull (ahora con motores propios) podrían dejarlos atrás antes de mitad de temporada.
La madurez del monarca
Fuera del cockpit, se percibe a un Lando diferente. Haber ganado el mundial le quitó el peso de la validación personal (“ya no siento la necesidad de demostrar nada”), pero le añadió la carga del liderazgo.
Su admisión pública de vulnerabilidad es, paradójicamente, una muestra de fortaleza mental. Al reconocer que “podemos estar en aprietos”, Norris está activando a su equipo, evitando la complacencia que suele destruir a los campeones defensores.
El 2026 arranca con una certeza: el trono tiene dueño, pero las piernas del trono están temblando ante el empuje de una parrilla que, según el propio Norris, es más impredecible y veloz que nunca.
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