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Max Verstappen no quiere a la F1 2026: “es Fórmula E con esteroides”
El neerlandés Max Verstappen no se guardó nada en Bahréin. A pesar de tener un auto competitivo, criticó duramente la gestión de energía y la falta de agarre, sugiriendo que la F1 ha perdido su esencia y abriendo la puerta a su retiro.
El segundo día de tests en Bahréin ha dejado una bomba en la sala de prensa que resuena más fuerte que los nuevos motores híbridos. Max Verstappen, el hombre que dominó la primera mitad de la década, ha lanzado una crítica devastadora contra la nueva generación de monoplazas de la Fórmula 1. Lejos de la diplomacia corporativa, el piloto de Red Bull calificó la experiencia de conducción como “nada divertida” y la comparó despectivamente con la categoría eléctrica.
“Se siente un poco más como Fórmula E con esteroides”, sentenció Verstappen. La frase no es solo un titular; es el síntoma de un malestar profundo entre los puristas de la parrilla que ven cómo la gestión de software está reemplazando al talento puro al volante.
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El problema: Gestión sobre velocidad
El análisis técnico de Verstappen apunta al corazón del reglamento 2026. Con un reparto de potencia 50/50 (combustión/eléctrico), el piloto ya no puede ir a fondo. Debe conducir pensando en cargar la batería.
“Estamos pobres de energía. Yo solo quiero una conducción normal… sin tener que pensar si freno un poco más largo o menos para que eso impacte en la recta”, explicó el tetracampeón. Para Max, la necesidad de gestionar el consumo en cada curva anula el instinto del piloto de carreras. Además, criticó la reducción de carga aerodinámica y el rendimiento de los neumáticos: “El agarre es bastante bajo… es un gran paso atrás respecto a cómo era antes”.
Red Bull funciona, pero Max no sonríe
Lo irónico es que el Red Bull RB22 parece ser uno de los autos más sólidos. Verstappen fue el segundo más rápido el miércoles y el equipo ha superado las expectativas con su nuevo motor propio desarrollado junto a Ford.
Sin embargo, el neerlandés confesó que le duele ser tan honesto por respeto al trabajo de los ingenieros en Milton Keynes, pero que su “nivel de entusiasmo no es muy alto”. “Un auto ganador para mí no lo es todo. También tiene que ser divertido de conducir”, insistió, dejando claro que ganar gestionando baterías no le llena el alma competitiva.
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¿Amenaza de retiro?
Las palabras de Verstappen reavivan las dudas sobre su continuidad más allá de 2028 (cuando expira su contrato). Al ser consultado sobre el futuro, fue enigmático: “En esta etapa de mi carrera estoy explorando otras cosas fuera de la F1 para divertirme”.
Incluso bromeó con la posibilidad de correr las 24 Horas de Nürburgring, lanzando un dardo final a la categoría reina: “Al menos allí puedes conducir al máximo sin tener que cuidar la batería”. La F1 2026 ha nacido con polémica: los autos son rápidos, sí, pero si el mejor piloto del mundo se aburre manejándolos, el deporte tiene un problema de identidad serio.
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