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Motos superan el 60% del parque automotor: ¿tendrán cambios en las reglas de tránsito?
El crecimiento exponencial de las motocicletas en Colombia pone sobre la mesa la urgencia de reformar el sistema de licencias y fortalecer la seguridad vial para sus usuarios.
La radiografía de la movilidad en Colombia ha cambiado drásticamente en la última década. Hoy, un dato confirma una realidad innegable: las motocicletas ya superan el 60% del parque automotor nacional. Lejos de ser una simple cifra, este número representa un profundo fenómeno social y económico que exige una mirada urgente a las normativas de tránsito y, sobre todo, a la seguridad de los motociclistas.
Más que un vehículo, un motor social y económico
Cada año, se matriculan más de 800 mil motos nuevas en el país, una cifra que evidencia su rol protagónico. Este vehículo se ha consolidado como la columna vertebral de la movilidad para millones de personas, especialmente en los hogares de estratos 1, 2 y 3, que adquieren más del 91% de ellas.
Su éxito no es casualidad. La motocicleta ofrece una solución de transporte ágil, económica y eficiente, convirtiéndose en una herramienta fundamental para la autoempleabilidad y el sustento familiar. Las cifras publicadas por ‘Autos de Primera’ lo confirman: el 77.3% de los usuarios la utiliza para sus desplazamientos diarios, y mientras un 56.2% son empleados, un significativo 17% son trabajadores independientes que dependen de ella para generar sus ingresos.
El gran desafío: Una seguridad vial a la altura
Esta nueva hegemonía en las calles trae consigo un reto mayúsculo: garantizar la seguridad de quienes las conducen. Desde la industria, la voz de alerta es clara. Iván Darío García Franco, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, hace un llamado a las autoridades.
“Hacemos el llamado para avanzar en el fortalecimiento del sistema de expedición de licencias, con esquemas como el de licenciamiento por puntos, garantizando procesos de formación teórica y sobre todo prácticas accesibles, de calidad, y con costos razonables”, asegura García Franco.

Licencia por puntos: ¿La solución en el horizonte?
Actualmente, cursa en el Congreso de la República un proyecto de ley que podría cambiar las reglas del juego: la implementación de la licencia por puntos. Este sistema, exitoso en otros países, asigna un puntaje inicial a cada conductor, el cual se reduce progresivamente con cada infracción de tránsito cometida.
En la práctica, un comportamiento reincidente llevaría a la pérdida total de los puntos y, eventualmente, a la suspensión de la licencia de conducción. Esta herramienta no solo buscaría sancionar, sino fomentar una cultura de responsabilidad y respeto por las normas viales.
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La responsabilidad empieza en el usuario: El llamado de la industria
Mientras las soluciones legislativas avanzan, la iniciativa Movemos Colombia, que agrupa a las ocho principales ensambladoras del país, insiste en que la seguridad también es una responsabilidad individual. Por ello, proponen a los nuevos motociclistas seguir tres pasos esenciales antes de rodar:
- Obtener la licencia de conducción: No como un mero trámite, sino como una oportunidad de formación real, con énfasis en la práctica en escuelas certificadas.
- Invertir en protección personal: El casco certificado, la ropa adecuada y el calzado cerrado no son accesorios, sino elementos vitales que reducen drásticamente el riesgo de lesiones graves.
- Realizar una compra informada: Elegir la motocicleta después de estar licenciado y protegido, asegurando que el modelo se ajuste a las capacidades y necesidades reales del conductor.
El dominio de la motocicleta en Colombia es un hecho consumado. Ahora, el reto colectivo es asegurar que este motor de progreso social y económico ruede sobre un asfalto de legalidad, formación y, sobre todo, seguridad.
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