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Sebastián Montoya la tiene clara: “Mi objetivo siempre ha sido ganar”

Tras dos podios consecutivos en Mónaco y Barcelona, el piloto colombiano, Sebastián Montoya irradia confianza y, en diálogo con Claro Telmex, reafirma su ambición de llegar y triunfar en la máxima categoría.

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Sebastián Montoya la tiene clara “Mi objetivo siempre ha sido ganar”

El joven talento colombiano, Sebastián Montoya, está viviendo un notable ascenso en la actual temporada 2025 de la Fórmula 2. Con solo 20 años, el piloto ha encadenado dos actuaciones sobresalientes: un tercer lugar en el exigente Gran Premio de Mónaco y una brillante segunda posición en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Estos resultados no solo lo han catapultado a la novena casilla de la clasificación general, sino que han reavivado la ilusión de Colombia y han puesto de manifiesto su creciente madurez y velocidad, especialmente tras un inicio de campaña con algunos contratiempos técnicos.

En una reciente conversación con sus patrocinadores de Claro Telmex, Montoya se mostró optimista y con una determinación férrea, dejando claro que sus miras están puestas mucho más allá de la categoría antesala.

Con la Fórmula 1 en el punto de mira

Consultado sobre si se siente preparado para dar el salto a la Fórmula 1, la respuesta de Sebastián fue contundente y reveladora de su mentalidad. “Sí, y si no estoy listo, voy a prepararme para estarlo”, aseguró con convicción. El hijo de Juan Pablo Montoya no se conforma con el presente y tiene una ambición que trasciende su actual etapa.

“Yo creo que estoy listo para estar en la Fórmula 1, pero no estoy listo al estándar que yo sé que puedo llegar. Yo sé el potencial que tengo yo por dentro, me puedo montar en el F1 y yo creo que estoy preparado. Para eso uno trabaja”, explicó el joven piloto. Y añadió una frase que resume su espíritu competitivo: “Yo no estoy acá para volverme un piloto de Fórmula 2, estoy acá para ganarme el campeonato del mundo de Fórmula 1”.

Una montaña rusa de emociones superada

El camino hasta estos recientes éxitos no ha sido sencillo. Montoya describió la temporada como “una montaña rusa de emociones”, reconociendo las dificultades iniciales. “Empezamos en Australia y un error en la clasificación nos limitó la velocidad. En Bahrein y Jeddah, fueron momentos difíciles y pasamos situaciones muy incómodas”, admitió, reconociendo que los podios son “frutos de un trabajo que comenzó desde el mes de noviembre junto a todo el equipo”. La llegada del campeonato a circuitos europeos más conocidos por él y su escudería ha sido clave para este repunte.

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Sebastián Montoya la tiene clara “Mi objetivo siempre ha sido ganar”
Foto: Colprensa – cortesía Claro de la Escudería Telmex

Respecto al desafortunado incidente en Imola, donde su monoplaza se apagó en la parrilla, Sebastián mostró una madurez notable. “En Imola se me apagó el carro, estaba furioso, pero son mis emociones en el carro y no es necesario gritar por el radio”, comentó, añadiendo que, pese a la frustración inicial en una pista donde se siente confiado, lograron rescatar puntos valiosos. Confirmó que los problemas en las primeras largadas fueron una mezcla de fallos electrónicos y mecánicos: “Cuando solté el clutch y se me apagó el carro, quedé como… okey”.

Dominio y ambición para lo que resta

Mirando hacia el futuro inmediato en la Fórmula 2, Montoya no oculta su deseo de imponerse de manera categórica. Ante la pregunta sobre si ya encontraron el coche ideal, su respuesta fue una mezcla de humor y determinación: “Sí le pareció tan buena (Barcelona), mire las carreras de F3 entonces, esas sí son interesantes”. Y añadió su objetivo ideal: “Para el resto del año me gustaría ganar, hacerme la pole y que sea la carrera más aburrida que haya visto en su vida. Que estés tan rápido que no haya ni otra persona“. No obstante, es consciente de la imprevisibilidad de la categoría: “Pero en F2 todo puede pasar”.

El legado Montoya y el impulso de Alonso

Si bien Sebastián está forjando su propio camino, la herencia de su padre, Juan Pablo Montoya, es innegable. Aunque en anteriores ocasiones ha expresado su admiración por la carrera de su progenitor, también ha manifestado su deseo de “hacer mucho más”. Este impulso, sumado a su talento innato y el valioso apoyo y mentoría de una figura como Fernando Alonso, quien lo ha acogido en su proyecto de desarrollo de pilotos, configuran un panorama prometedor para el colombiano en su ruta hacia la élite del automovilismo.

Con los recientes podios y una confianza renovada, Sebastián Montoya demuestra que tiene la velocidad, la mentalidad y los apoyos necesarios para seguir escalando. La Fórmula 1 parece un destino cada vez más tangible para este joven talento que sigue ilusionando a todo un país.

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