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Traspasos de vehículos sin autorización: así funciona la estafa que afecta a los propietarios
Descubrir que su carro o motocicleta ya no figura a su nombre en el sistema es una pesadilla creciente. Conozca cómo blindarse ante el fraude documental y la suplantación de identidad.
Imagine el siguiente escenario: usted tiene las llaves en su bolsillo y el vehículo parqueado en su garaje, pero al ingresar al portal del RUNT descubre que legalmente ya no es el propietario. Aunque suena a un guion de ficción, las alertas por ‘traspasos fantasma’ han comenzado a encender las alarmas en redes sociales y foros de movilidad en Colombia. Sin haber firmado un solo documento, decenas de conductores denuncian haber perdido la titularidad de su patrimonio.
Un trámite vulnerado por el fraude
En teoría, el ecosistema vial colombiano cuenta con múltiples candados de seguridad. Para legalizar el cambio de propietario de un vehículo, la ley exige un procedimiento presencial ante el organismo de tránsito, validación de huellas dactilares y un estricto cruce de documentos. Sin embargo, las redes criminales han encontrado fisuras en el sistema.
La suplantación de identidad y la falsedad documental son las herramientas preferidas por los delincuentes para ejecutar estos movimientos ilícitos. Al falsificar firmas y poderes, logran convencer a las autoridades de tránsito para que emitan una nueva tarjeta de propiedad a nombre de un tercero, dejando al verdadero dueño en un complejo limbo jurídico.
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El escudo preventivo: cómo blindar su propiedad
En la era digital, la confianza ciega es su peor enemigo. Para evitar que su vehículo cambie de dueño a sus espaldas, los expertos en derecho de tránsito recomiendan aplicar un estricto protocolo de seguridad documental:
- Auditoría digital: Ingrese periódicamente a la plataforma oficial del RUNT con su cédula para verificar que el vehículo siga registrado a su nombre.
- Cero firmas en blanco: Jamás entregue formularios de traspaso (como el Formato Único de Trámites) firmados o con huella si no se ha cerrado el negocio frente a la autoridad competente.
- Actualización de datos: Mantenga su correo electrónico y teléfono celular al día en el RUNT. Cualquier intento de modificación en su historial generará una alerta automática a sus canales de contacto.
- Custodia de identidad: Evite compartir fotografías de su cédula o tarjeta de propiedad a través de aplicaciones de mensajería con supuestos compradores.
El plan de contingencia: pasos si ya es víctima
Si al consultar el sistema usted descubre la dolorosa realidad de que el vehículo ya no es suyo, es vital no entrar en pánico y actuar con rapidez quirúrgica. El primer paso es recopilar toda la documentación original que demuestre que usted es el propietario legítimo.
Inmediatamente, debe solicitar ante la secretaría de tránsito donde se radicó el fraude una copia completa del expediente del traspaso. Allí reposan los documentos y firmas falsificadas que dieron origen al trámite. Con esta prueba en mano, debe radicar un ‘derecho de petición’ exigiendo la revisión del caso y el bloqueo inmediato de nuevas actuaciones sobre el automotor.
En paralelo, el golpe debe ser penal. Usted debe interponer una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación por los delitos de falsedad en documento público, fraude y suplantación de identidad.
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El respaldo de la SuperTransporte
Si el organismo de tránsito local no le brinda respuestas claras o dilata su investigación, usted tiene el derecho legal de escalar su caso. La Superintendencia de Transporte es la entidad del Estado encargada de vigilar y sancionar las actuaciones irregulares de estas secretarías.
Usted puede solicitar intervención directa comunicándose a la línea gratuita nacional 01 8000 915 615 o marcando a la línea fija en Bogotá (601) 352 6700. Ellos le brindarán la orientación necesaria para obligar a la autoridad de tránsito a responder por las severas fallas en sus protocolos de verificación.
El robo de un vehículo ya no se limita a romper una ventana en la madrugada; los delincuentes modernos operan con sellos y radicados. Invertir cinco minutos al mes para consultar el estado de sus bienes en las plataformas estatales es una tarea mínima que le ahorrará meses de pleitos en los estrados judiciales.
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