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Colombia tiene los carros más viejos circulando en Latinoamérica
Con 19,9 millones de carros circulando, Colombia lidera la región en obsolescencia vehicular mientras Chile presume la flota más moderna con 11,9 años
Un nuevo estudio de la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (Aladda) reveló una realidad preocupante para Colombia: el país cuenta con el parque automotor más antiguo de Latinoamérica, con un promedio de 17,5 años de fabricación entre los 19,9 millones de vehículos que circulan actualmente por sus carreteras.
Esta conclusión, basada en información suministrada por las asociaciones de cada país afiliado —incluyendo Aconauto en Colombia—, evidencia un rezago significativo frente a otras naciones de la región que han implementado políticas públicas para renovar su flota vehicular.
“Esta obsolescencia del parque automotor colombiano es el resultado de la ausencia de una política pública que articule su renovación mediante un programa de fomento que contribuya a sustituir el circulante con tecnologías modernas, sean de combustión o electrificadas”, explicó Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de Aconauto.
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En el extremo opuesto del ranking regional se encuentra Chile, que presume la flota más moderna del continente con apenas 11,9 años de antigüedad promedio. Esta diferencia de 5,6 años respecto a Colombia no es casualidad: el país austral ha implementado programas de incentivos fiscales y facilidades crediticias que han estimulado la renovación constante de su parque automotor.
Costa Rica, por su parte, registró en 2025 la mayor proporción de ventas de vehículos nuevos per cápita de la región, con una tasa de 14,4 vehículos por cada 1.000 habitantes. Esta cifra refleja un dinamismo comercial que contrasta con la realidad colombiana, donde los ciudadanos tienden a mantener sus vehículos en circulación durante periodos mucho más prolongados.
El estudio también reveló que México cuenta con el parque automotor más grande en términos absolutos, con 42 millones de unidades circulando, aunque no se especificó la edad promedio de su flota.
Implicaciones de un parque envejecido
La antigüedad promedio de 17,5 años del parque colombiano tiene consecuencias directas en múltiples aspectos. En primer lugar, los vehículos más antiguos carecen de tecnologías de seguridad modernas como frenos ABS, control de estabilidad, airbags múltiples y sistemas de asistencia a la conducción, incrementando el riesgo de accidentes graves.
En segundo lugar, los motores más antiguos emiten significativamente más contaminantes que las tecnologías actuales, contribuyendo al deterioro de la calidad del aire en las principales ciudades del país. Un vehículo de más de 15 años puede emitir hasta diez veces más partículas contaminantes que uno fabricado bajo normativas Euro 6 o equivalentes.
Finalmente, los costos de mantenimiento de vehículos envejecidos son progresivamente más altos, representando una carga económica para familias y empresas que deben destinar recursos crecientes a reparaciones y repuestos.
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La invasión china en Latinoamérica
El informe de Aladda también analizó el impacto de la industria automotriz china en los mercados latinoamericanos, revelando diferencias marcadas entre países. Costa Rica y Ecuador lideran la penetración de marcas chinas, con más del 50% de las marcas disponibles provenientes de la República Popular China.
En Colombia, las marcas chinas ya representan el 13,6% de participación dentro de un total de 107 marcas activas en el mercado. Esta cifra coloca al país en una posición intermedia, por encima de Argentina donde apenas alcanzan el 3%, pero lejos de los mercados centroamericanos donde dominan el panorama comercial.
Marcas como BYD, Chery, Geely, JAC, Changan y GWM han construido rápidamente una presencia significativa ofreciendo vehículos con equipamiento competitivo a precios inferiores que sus rivales europeos, estadounidenses o japoneses, aunque aún enfrentan el desafío de construir percepción de valor de reventa y confiabilidad a largo plazo.

Colombia, quinto en ventas proyectadas para 2025
Basándose en información de las asociaciones nacionales, Aladda proyecta que Colombia cerrará 2025 en el quinto lugar de ventas de vehículos nuevos en la región, con aproximadamente 250.000 unidades comercializadas.
El podio latinoamericano lo encabeza México con alrededor de 1,5 millones de unidades, seguido por Brasil (que no reportó cifras oficiales), Argentina con unas 630.000 unidades estimadas, y Chile con 310.000. Por debajo de Colombia se ubican Perú, Ecuador, Costa Rica y Guatemala.
Estas cifras, aunque respetables, resultan insuficientes para renovar significativamente un parque de 19,9 millones de vehículos. A este ritmo, tomaria décadas reducir la edad promedio de la flota colombiana a niveles comparables con Chile o Costa Rica.
La propuesta de Aconauto: un programa integral de renovación
Ante esta realidad, Aconauto ha reiterado su propuesta de crear un programa de fomento para la renovación del parque automotor, en el cual los diferentes actores del mercado contribuyan a mejorar la calidad del aire urbano y reducir la accidentalidad.
- La propuesta contempla responsabilidades compartidas:
- El poder Ejecutivo diseñaría un sistema transparente para retomar vehículos usados de más de diez años a precios de mercado, ofreciéndolos como parte de pago para adquirir unidades nuevas, complementado con líneas de crédito blando para financiar la diferencia.
- El poder Judicial condenaría pendientes fiscales asociados a los vehículos antiguos, facilitando que propietarios con multas o impuestos atrasados puedan participar del programa sin barreras administrativas.
- El poder Legislativo facilitaría el tránsito de la iniciativa para convertirla en ley de la República, dotándola de presupuesto y marco normativo permanente.
- Los importadores y representantes de marcas negociarían mejores precios con sus casas matrices a cambio del volumen generado por el programa.
- Los concesionarios facilitarían sus instalaciones físicas para ejecutar el programa, convirtiéndose en puntos de canje oficiales.
- Los usuarios se comprometerían a estar al día en impuestos y contribuir a reducir las tasas de accidentalidad mediante conducción responsable.
Este modelo de responsabilidad compartida busca crear un círculo virtuoso donde el Estado, la industria y los ciudadanos trabajen coordinadamente hacia un objetivo común: modernizar el parque automotor colombiano para mejorar la seguridad vial, reducir emisiones contaminantes y dinamizar la economía del sector.
Con los datos de Aladda sobre la mesa, la urgencia de implementar este tipo de programas resulta innegable. Colombia no puede permitirse otros 17,5 años con la flota más antigua de Latinoamérica.
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