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Ferrari 849 Testarrosa: llega el hypercar híbrido sucesor del SF90
Sucesor del SF90, combina un V8 biturbo con tres motores eléctricos y tecnología de F1 para redefinir el pináculo de Maranello, recuperando uno de los nombres más sagrados de la historia Ferrari.
Hay nombres en la historia del automovilismo que son sagrados, nombres que evocan una era de pasión, diseño y sonido puros. Testarossa es uno de ellos. Y ahora, en un movimiento tan audaz como reverencial, Ferrari ha decidido resucitar esta leyenda no para un modelo retro, sino para su nueva arma definitiva: el Ferrari 849 Testarossa, el hypercar híbrido enchufable que sucede al ya revolucionario SF90.
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Un V8 y tres motores eléctricos: El corazón de la bestia
En el núcleo de esta nueva máquina late un tren motriz que es una sinfonía de ingeniería. El protagonista sigue siendo un motor a combustión: un V8 4.0 biturbo rediseñado para entregar la asombrosa cifra de 830 hp. Pero a esta base térmica se le suman tres motores eléctricos que, en conjunto, aportan 220 hp adicionales.
La configuración es pura tecnología de Fórmula 1 transferida a la calle:
- Dos motores en el eje delantero (RAC-e): Permiten una tracción total inteligente (e4WD) y una capacidad de vectorización de par en curvas que desafía la física.
- Un motor en el eje trasero (MGU-K): Ubicado entre el motor V8 y la caja de cambios F1 de ocho velocidades, aporta un impulso de potencia instantáneo.
El resultado es una potencia total combinada de 1.050 hp, gestionada a través del eManettino con modos que van desde el 100% eléctrico (eDrive) para recorrer hasta 25 km en silencio, hasta el modo “Qualify” que desata todo el poder.
Diseño que evoca el pasado y esculpe el futuro
Bajo la dirección de Flavio Manzoni, el diseño del 849 Testarossa es una clase magistral de cómo honrar el pasado sin ser un esclavo de él. Su silueta futurista, inspirada en la aeronáutica, está salpicada de guiños a leyendas de Maranello. La franja oscura que une los faros es un claro homenaje al 365 GTB/4 “Daytona”, mientras que las tomas de aire laterales evocan al Testarossa original de 1984.
Pero este diseño no es solo estético; es funcional. La aerodinámica ha sido obsesivamente trabajada para generar 415 kg de carga aerodinámica a 250 km/h, 25 kg más que el SF90, garantizando una estabilidad a alta velocidad superior.
Un cockpit de F1 para la carretera
El interior biplaza está enfocado sin concesiones en el conductor. Un volante que combina controles digitales y análogos, un espectacular cluster digital y una pantalla para el pasajero crean un ambiente de cockpit de carreras. La conectividad está asegurada con Apple CarPlay/Android Auto y servicios conectados.
Para los más puristas, el paquete opcional Assetto Fiorano reduce el peso en 30 kg mediante el uso extensivo de fibra de carbono y otros componentes ligeros, además de añadir acabados exclusivos y neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2R de mayor rendimiento.
El nuevo pináculo de Maranello
Con un peso de solo 1.570 kg, el 849 Testarossa logra una relación peso/potencia de 1,5 kg/hp , una cifra que se traduce en un rendimiento estratosférico:
- 0 a 100 km/h: en menos de 2,3 segundos.
- Velocidad máxima: superior a los 330 km/h.
El Ferrari 849 Testarossa no es solo el sucesor del SF90; es el nuevo pináculo tecnológico y de rendimiento de la marca. Es la demostración de que Ferrari puede abrazar el futuro híbrido sin renunciar ni un ápice del alma, la pasión y la velocidad que definen su leyenda.
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