Connect with us

NOTICIAS

La historia del Gran Premio del Caribe: la carrera de la F1 en Colombia que no se dio

En 2022, Colombia acarició la posibilidad de albergar al “Gran Circo” en un circuito urbano en Barranquilla para 2025. Recordamos el proyecto que se diluyó y las lecciones que dejó, a portas de ser parte de la F1.

Published

on

La historia del Gran Premio del Caribe la carrera de la F1 en Colombia que no se dio

Corría el año 2022 y el rugido de los motores de la F1 parecía más cerca que nunca de sentirse en suelo colombiano. Bajo la nueva era de Liberty Media, que buscaba expandir el calendario con carreras urbanas espectaculares, Barranquilla emergió como una candidata prometedora para albergar un Gran Premio. El proyecto, bautizado como el GP del Caribe, estaba proyectado para debutar en 2025 y generó una enorme expectativa, pero hoy, en pleno 2025, solo queda el recuerdo de lo que pudo ser.

Barranquilla, el Malecón y la ilusión de un circuito urbano

La ‘Arenosa’ se vistió de gala para recibir en múltiples ocasiones a la cúpula de la F1. El propio Stefano Domenicali, CEO de la categoría, recorrió el emblemático malecón de la ciudad junto al entonces alcalde Jaime Pumarejo. Emisarios y técnicos de la FOM (Formula One Management) visitaron la zona en repetidas oportunidades, evaluando la viabilidad técnica, el respaldo político y la solidez económica del ambicioso proyecto.

Se estimaba una capacidad para 120.000 espectadores, y la figura de Juan Pablo Montoya, ícono del automovilismo colombiano, estaba profundamente involucrada, aportando su experiencia y siendo un puntal local clave.

Todo parecía encaminado. La visión de un trazado urbano, vibrante y con el sabor caribeño, encajaba perfectamente con la filosofía expansiva de la F1 moderna. Sin embargo, con el transcurrir de las semanas y meses, el entusiasmo inicial comenzó a desvanecerse. El proyecto pareció estancarse, y mientras Barranquilla perdía impulso, otras ciudades, como Madrid, ganaban terreno.

La historia del Gran Premio del Caribe la carrera de la F1 en Colombia que no se dio
Foto: Fórmula 1 Facebook
El ‘casi’ que duele: ¿Qué falló en el camino?

Recientemente, información revelada por la emisora colombiana W Radio ha arrojado luz sobre uno de los posibles puntos de quiebre. Según el medio, existió un documento escrito y favorable al acuerdo por parte del Ministro de Comercio, Industria y Turismo de la época, Germán Umaña. En dicha comunicación, Umaña agradecía a Domenicali las “gestiones que F1 está desarrollando para que Colombia sea sede de un Gran Premio en los próximos años”, mostrando un compromiso y confianza en el país.

No obstante, y aquí radica uno de los aspectos más frustrantes de la historia, este documento crucial aparentemente nunca llegó a manos de Domenicali o la FOM. El propio Juan Pablo Montoya ha expresado su sentir al respecto, afirmando que el acuerdo “estaba 95% hecho, faltaba la firma y estaban listos para firmar, pero alguien la embarró en algo”. Esta presunta falta de diligencia o movilidad por parte de los responsables locales parece haber sido un factor determinante.

Advertisement
La competencia feroz y las lecciones aprendidas

La oportunidad perdida en Barranquilla no es un caso aislado de falta de agilidad en la gestión de grandes eventos, recordando la reciente pérdida de la sede de los Juegos Panamericanos también en la capital del Atlántico. En el competitivo mundo de la Fórmula 1, donde el espectáculo y el negocio van de la mano, no hay margen para la indecisión. Mientras un proyecto titubea, otros avanzan con determinación.

Madrid es ahora el ejemplo más claro, con un anuncio inminente de un acuerdo con la FOM para albergar carreras por un mínimo de cinco temporadas en la zona del IFEMA, a pesar de que la FIA aún no confirma tener noticias formales del proyecto, que requerirá el aval del Gobierno español y una potente inversión privada. Ciudades como Hanoi (Vietnam), con un circuito ya construido justo antes de la pandemia, y muchas otras, siguen en la puja por un lugar en el codiciado calendario.

El sueño del GP del Caribe en Barranquilla queda como una lección sobre la importancia de la gestión impecable, la alineación política y la capacidad de respuesta ágil cuando se compite en las grandes ligas. Para los aficionados colombianos, queda la nostalgia de un “casi” que pudo haber marcado un hito en la historia deportiva del país.

REVISTA TURBO

Advertisement
Publicidad
Publicidad
// Footer Script