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Max Verstappen más cerca del titulo de pilotos en la F1: Mclaren en problemas
Con un fin de semana perfecto en Austin, el neerlandés Max Verstappen recorta 23 puntos al líder y se mete de lleno en la lucha por el título, aprovechando las grietas y la creciente tensión en el equipo de Woking.
Lo que hace apenas 49 días, en Zandvoort, parecía una quimera, hoy es una amenaza real y aterradora. La Fórmula 1 necesitaba a Max Verstappen para ponerle picante a un campeonato que se había convertido en un monólogo de McLaren, y el rey ha respondido. En el Gran Premio de Estados Unidos, el neerlandés no solo ganó; dio una exhibición de campeón, un golpe sobre la mesa que ha hecho temblar los cimientos de Woking y ha transformado la lucha por el título en una batalla a tres bandas.
El fin de semana perfecto: Pole, Sprint y Victoria
La visita de Verstappen a Austin fue una demostración de dominio absoluto, una de las actuaciones más completas de la era moderna. Se lo llevó todo: la pole para el Sprint, la victoria en el Sprint, la pole para la carrera principal y, finalmente, la victoria el domingo, liderando cada una de las vueltas. Fue una masacre deportiva que le permitió recortar 23 puntos a Oscar Piastri y 15 a Lando Norris en un solo fin de semana.
La distancia, que era de 63 puntos con el líder antes de Austin, ahora se ha reducido a solo 40. El objeto en el retrovisor está mucho más cerca de lo que parece.
Un Verstappen remotivado y un Red Bull renacido
El cambio en Verstappen es palpable. Tras un inicio de temporada frustrante con un coche que no estaba a la altura, el neerlandés parecía haber perdido el interés, refugiándose en sus amadas carreras de GT. Pero desde que Red Bull introdujo un nuevo fondo plano en Monza, el campeón ha vuelto a sonreír. Tres victorias en las últimas cuatro carreras, sumadas a su triunfo en el Sprint, demuestran que ha recuperado la motivación.
“Max, en un momento en que no éramos competitivos, perdió un poco el interés”, confesó Helmut Marko. “Pero ahora que el coche funciona, está muy motivado. No se le oye gritar, está sonriendo, y eso es lo que se necesita”.
McLaren y la guerra civil que los consume
Mientras Verstappen cabalga hacia una remontada épica, en McLaren el ambiente es de guerra civil. El doblete en el campeonato se está convirtiendo en una olla a presión que amenaza con estallar.
- Piastri, en crisis: El líder del mundial tuvo un fin de semana para el olvido. Partiendo sexto, solo pudo ser quinto, sin ritmo en ningún momento. Además, provocó una colisión múltiple en el Sprint que dejó fuera a ambos McLaren. Las grietas en su armadura, habitualmente imperturbable, empiezan a ser visibles.

- Norris, entre la mala suerte y los errores: Aunque ha sido el más fuerte de los dos en las últimas carreras, Norris sigue mostrando carencias. En Austin, volvió a perder la posición en la salida y tuvo que luchar hasta el final para ser segundo. La tensión con su compañero, tras los incidentes de Singapur y Monza, es cada vez más evidente.
El equipo, comprometido a garantizar la igualdad entre sus pilotos hasta el final, se ve cada vez más acorralado. La decisión de “sancionar” deportivamente a Norris por el toque de Singapur, un castigo que según el británico lo afectará hasta final de temporada, solo ha añadido más leña al fuego.
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El mundial se aprieta
A falta de cinco carreras y dos Sprints, lo que parecía un paseo para McLaren se ha convertido en una pesadilla. Piastri sigue líder, pero su ventaja sobre Norris es de solo 14 puntos. Y detrás, la sombra de Verstappen se agiganta, asfixiante.
“Si alguien puede hacerlo es Max Verstappen”, advirtió Fernando Alonso. Y en Austin, el Capitán América de la F1 demostró que está dispuesto a protagonizar una de las mayores hazañas de la historia del deporte. A McLaren se le va a hacer el mundial muy, muy largo.
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