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Farizon estrena vitrina en Colombia y reta al transporte de carga
La marca asiática Farizon respaldada por el Grupo Vardí inaugura su primera sede en Bogotá. Con un inventario multimillonario, busca dominar la logística urbana y las entregas cero emisiones.
La transición hacia la movilidad eléctrica en Colombia ya no es un fenómeno exclusivo de los vehículos particulares. El transporte productivo, aquel que mueve la economía diaria del país, está experimentando una revolución técnica y comercial sin precedentes. Para capitalizar esta demanda corporativa, el Grupo Vardí acaba de anunciar la apertura de la primera vitrina física de Farizon en Bogotá, la división de vehículos comerciales eléctricos perteneciente al gigante asiático Geely Holding Group.
Tras un exitoso ingreso al mercado nacional durante el segundo semestre de 2025, la marca abandona su fase de introducción para pisar el acelerador a fondo. Esta nueva vitrina representa el salto hacia una etapa de crecimiento agresivo y cercanía directa con el flotillero y el emprendedor colombiano.
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Una inversión millonaria en la arteria logística
El ajedrez corporativo de esta apertura no dejó detalles al azar. La nueva sede se encuentra estratégicamente ubicada en la Calle 13 con carrera 65, una de las arterias de carga y logística más críticas de la capital. Para materializar este espacio, el importador inyectó más de 150 millones de pesos en adecuaciones estructurales y de servicio.
Sin embargo, el músculo financiero real está en la disponibilidad de producto. La vitrina abre sus puertas con un inventario para entrega que supera los 3.000 millones de pesos. El objetivo es claro: los operadores logísticos y las empresas no pueden darse el lujo de esperar meses por un vehículo comercial; necesitan soluciones de transporte productivo con entrega inmediata.
Cifras de un mercado que no para de crecer
La apuesta de Farizon llega en un momento donde los números respaldan la electrificación comercial. Según los datos consolidados por la ANDI, el segmento de vehículos de carga registró un espectacular incremento del 69,4 % entre enero y mayo de este año, trepando hasta las 7.171 unidades.
A este dinamismo se suma el apetito innegable por la tecnología a baterías. El registro global de vehículos eléctricos en el país experimentó un salto del 217 % frente al mismo periodo del año anterior, alcanzando las 19.542 unidades matriculadas. Hoy, las pequeñas y grandes empresas ven en la electrificación la herramienta definitiva para recortar los costos operativos por kilómetro y cumplir con sus metas de sostenibilidad ambiental.
Los dueños de la ‘última milla’
Actualmente, el portafolio de exhibición de la marca se centra en modelos diseñados específicamente para la logística urbana y el transporte regional, dominando el complejo ecosistema de las entregas de ‘última milla’.
“Más allá de un punto físico, este espacio nos permite acompañar de manera más cercana a las empresas y emprendedores en su transición hacia modelos de operación más eficientes y sostenibles”, afirmó Felipe Negret Hidalgo, gerente de marca de Farizon Colombia.
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La compañía no planea quedarse estática. Para el segundo semestre de 2026, la directiva proyecta una fuerte ampliación de su oferta comercial, introduciendo nuevos formatos en los segmentos de ‘vans’ de carga y camiones ligeros.
El objetivo del Grupo Vardí a corto plazo es ambicioso: proyectan cerrar este año como líderes absolutos del segmento de ‘Vanes Comerciales Eléctricas’ en el país. Con esta primera vitrina global operando a máxima capacidad, Farizon demuestra que el futuro del trabajo pesado en Colombia ya no huele a combustible diésel, sino que se mueve en el más absoluto silencio eléctrico.
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